Llegamos un poco adoloridos, no
solo por el hecho de ir unos literalmente sobre otros, las condiciones del
camino no ayudaban mucho, primera parada la casa de Javi, un joven estudiante
de la universidad de Santa Ana con muchos sueños y aspiraciones y
extremadamente inteligente, conocedor y muy orgulloso de sus raíces, al vernos
llegar en el carro y ver que salíamos y salíamos personas comenzó a reírse, y
creo que si en el camino hasta un par de personas nos tomaron fotografías ya
que éramos todo un espectáculo, pero cuando llegamos ya al lugar dispuestos a
caminar encontramos una vista espectacular, bueno algunos comentaron después
que estaban más preocupados en no caerse en los senderos lisos y peligroso,
pero yo disfrute la vista, fue espectacular esa vida es tan libre, fresca,
limpia no se creó que sientes que regresas a tus raíces ver niños jugando en el
campo, caballos, vacas personas que sin conocerte te ofrecen ayuda o un vaso de
agua, junto con una sonrisa, pensar en tener encima de un cerrito de esos una
casita blanca sin ventanas y una hamaca colgada afuera es lo único que
necesitaría y lo considere muchas veces pasando por ese espectacular lugar.
Al llegar a la comunidad de la
Cordilla del Llano, además de llegar fatigados por cargar las provisiones para
las personas de la comunidad un poco terrosos llenos de lodo y con uno que otro
calcetín mojada por habernos metido en los ríos que pasamos, tratando de
agarrar el aire para continuar después del recorrido, se fueron acercando los
niños poco a poco, algunos descalzos y otros con sus mejores galas ya que conocían
que unos ángeles iban a llegar a visitarlos, la directora del programa Karla
Nuñez comenzó explicándoles quienes éramos y por qué los habíamos llegado a
visitar, entregar los víveres a las madres y jugar con los chicos es la mejor
parte siempre, de pronto vi que no habían muchos niños se habían ido a meter a
la iglesia de la comunidad que es una casa de cemento de aproximadamente 5
metros de largo y ancho, allí fueron a refugiarse un rato del sol y aproveche
para meterme y platicar con ellos ver sus caritas de felicidad al tener nuevos
zapatos es espectacular, y luego jugar con ellos tierra y mar y a la víbora de
la mar y entregarles galletas y paletas de dulce a los que perdían era
gratificante, algo que note en todos los niños es que estas acostumbrados a
decir Si, mientras que nosotros acá a nuestros hijos la primera palabra que les
enseñamos por tanto repetirla es no, eso a la boca no, no te subas, no saltes,
no digas NO, NO, NO y ellos allá vas a la escuela si, te gusta acá sí, aprendes
en la escuela si, te gusta la galleta SI, nunca escucha un no de sus boquitas,
eso me encanto, no es nada complicada la vida que no deben preocuparse por no
andar descalzos o no andar peinados o todo lo que nosotros acá debemos hacer
por norma o etiqueta.
En mi caso yo siempre aprendo más de ellos vamos a entregar muchas cosas pero traemos muchas más a cambio.